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HACCP (Hazard Analysis Critical Control Point) - Revista Profesional Cocina Colectiva

Cultivo, cosecha y transformación
HACCP | Christian Delagoutte, Doctor Veterinario

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PELIGROS POTENCIALES DE LAS FRUTAS Y VERDURAS
Los peligros físicos son partículas metálicas procedentes del desgaste de las maquinas y, principalmente, de las trozos de piedras recuperados durante la cosecha. Sigamos la cronología del cultivo, de la cosecha y de la transformación.

La definición del riesgo: "una función de la probabilidad y de la gravedad de un efecto nefasto sobre la salud, debido a la presencia de un peligro". Así, cuando se habla de riesgo, en particular hay que tener en la mente que nos situamos siempre en un enfoque según el cual es posible o probable, pero felizmente no cierto, encontrar un peligro o un inconveniente con consecuencias desagradables

Modos de cultivo de los vegetales
Las verduras y frutas que se sirven en los restaurantes provienen de dos grandes tipos de cultivo, los cultivos tradicionales en pleno campo o los cultivos en invernaderos. Para estos últimos, hay que distinguir generalmente los cultivos con tierra o en la tierra y los cultivos sobre un soporte artificial con una "alimentación" de las plantas a partir de un substrato nutritivo. Considerando estos diferentes modos de cultivo, puede enfocarse el origen de una fruta o de una verdura y decirse que hará podido ser más o menos contaminada por la tierra, o incluso que no ha sido contaminada. Es importante considerar una presencia posible de tierra en el cultivo, ya que los micro-organismos presentes en esta tierra podrán reencontrarse en las frutas y las verduras recibidas .

La tierra
La tierra que va a servir de soporte al crecimiento de los vegetales no es, felizmente, estéril. Vamos a encontrar en ella numerosos micro-organismos e individuos del reino animal más o menos evolucionados como los gusanos y hasta pequeños mamíferos, sin olvidar las larvas de ciertos parásitos de animales superiores. En la tierra, encontraremos también una multitud de bacterias que viven normalmente en ella: Bacillus cereus cuyo número varía de unos centenares a un decenar de millares por gramo de suelo, algunas cepas se desarrollan incluso a partir de 4 °C: Listeria monocytogenes cuyos centros principales son el suelo y los vegetales; las bacterias lácteas. Los Listerias son gérmenes que aprecian, para multiplicarse, las temperaturas medianas hasta bajas. Es la bacteria de las regiones temperadas hasta frías. El desarrollo de ciertas cepas de Listeria es todavía posible a 0 °C .Los bacterias lácteas son bacterias que intervienen esencialmente en los fenómenos de degradación y de fermentación de los vegetales, como la podredumbre, pero también la transformación del la col en choucroute bajo ciertas condiciones bien específicas. Las levaduras y los mohos participan en la vida normal de los suelos y algunos de ellos permanecerán en los vegetales, provocando su degradación. Así, ciertos Aspergillus secretan aflatoxinas que tienen efectos cancerígenos (casos de los cacahuetes de mala calidad), las toxinas del tizón del centeno las secretan los Claviceps purpura que se desarrollan en los cereales durante las temporadas muy húmedas, y el trichothecenes tiene efectos también poco amenos. Las actividades de los animales y de los humanos originan a veces la contaminación de los suelos. Las deyecciones se encuentran accidentalmente en la tierra tras desplazamientos incontrolados de ciertos animales o se extienden en la tierra intencionalmente para enriquecerla. Se trata de los estiércoles o de los lodos de la plantas depuradoras en los que los gérmenes que viven en los intestinos de los humanos y animales, como los salmoneras, los Clostridium, los Campylobacter, los Yersinia y otros Escherichia coli, pueden hallarse. Por este motivo, estas dosificaciones se prohíben normalmente durantes varios ciclos de cultivo.

El agua
Como todo organismo vivo, los vegetales necesitan agua. Puede proceder del cielo y, salvo contaminación de la atmósfera por las actividades humanas e industriales, ésta es de buena calidad. El otro origen posible del agua es el riego y, en este caso, el origen de esta agua debe comprobarse, ya que los gérmenes patógenos evocados en el párrafo anterior pueden estar presentes en el agua.

Los tratamientos
Las frutas y verduras están sujetos a enfermedades. Para limitar estos problemas, los hortelanos y arboricultores van a recurrir a los tratamientos fitosanitarios. Estos últimos deben considerarse como un mal necesario. Hasta ahora, los profesionales no tenían obligaciones particulares, salvo en el marco de los enfoques de calidad voluntarios, llevar registros de seguimiento y realizar análisis de los productos elaborados. Las administraciones pueden efectuar controles sobre los productos elaborados durante su puesta en el mercado. El nuevo enfoque reglamentario que debe entrar en vigor en enero 2006 va a modificar y desarrollar un enfoque de calida en este sentido. Se trata del reglamento CE 852/2004 relativo a la higiene de los productos alimenticios. La novedad es que toma ahora en consideración todas las etapas de la cadena alimenticia desde la producción primaria, incluido los productos del suelo, de la ganadería, de la caza y de la pesca. Toda la cadena de los vegetales va a depender de este texto. Está prevista en este texto una obligación de respetar las disposiciones relativas al control de los peligros, incluido:
- controlar la contaminación procedente del aire, del suelo, del agua, de los fertilizantes, de los productos fitosanitarios y biocidas, del almacenamiento, de la manipulación, de la eliminación de los residuos;
- limpiar y desinfectar las diferentes instalaciones, evitar las contaminaciones con substancias peligrosas;
- utilizar agua potable o limpia en donde sea necesario;
- vigilar la salud del personal;
- impedir, dentro de lo posible, que los animales y organismos nocivos causen contaminaciones;
- utilizar correctamente los productos fitosanitarios y los biocidas, conforme a la legislación aplicable.
Otro punto esencial, los explotantes deberán poner a disposición de la autoridad competente y de los explotantes del sector alimentario destinatario, registros relativos a:
- toda utilización de los productos fitosanitarios y biocidas, toda aparición de organismos nocivos o de enfermedades que puedan afectar la seguridad de los productos de origen vegetal,
- los resultados de todo análisis de muestreo tomado en los vegetales u otras muestras que revistan alguna importancia para la salud humana.

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